hernandez-llegir-escriure

Revista de Investigación Educativa 17
julio-diciembre, 2013

ISSN 1870-5308
Instituto de Investigaciones en Educación
Universidad Veracruzana
Xalapa, Ver., México

 

En_línea. Llegir i escriure a la xarxa (En_línea. Leer y escribir en la red)

Mtra. Denise Hernández
Doctoranda del programa en Comunicación Lingüística y Mediación Multilingüe
Departamento de Traducción y Ciencias del Lenguaje
Universidad Pompeu Fabra, Barcelona, España
nadhernandez@uv.mx

Recibido: 12 de junio de 2013 | Aceptado: 10 de julio de 2013

 

Cassany, D. (2011). En_línea. Llegir i escriure a la xarxa. Barcelona: Graó.

Cassany intenta responder a una serie de preguntas pensadas a partir de su investigación científica realizada desde hace ya varios años, tanto dentro como fuera del aula. Algunos de los datos presentados provienen de un proyecto más grande titulado Descripción de algunas prácticas recientes. Análisis lingüístico y propuesta didáctica, que ha generado varias publicaciones anteriores y que son retomadas como ejemplos aquí. Se pregunta: en la red, ¿leemos y escribimos igual? ¿Nos relacionamos con el autor y con los lectores tal y como lo hacemos con los libros? ¿Aprendemos con las mismas técnicas y estrategias? ¿Podemos continuar enseñando como antes? ¿Siguen siendo útiles los métodos, los ejercicios y los recursos en papel? ¿Qué ha cambiado con la llegada de internet? ¿Cómo podemos adaptarnos?

Encontramos que el libro está dividido en dos partes. En la primera se analizan los cambios que han provocado la irrupción de internet y la emigración de las prácticas de lectura y escritura hacia la red, además de la aparición de nuevas formas de utilizar los discursos escritos. Una de las metáforas más representativas y originadas a partir de la llegada de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) es la de Marc Prensky, quien aplica a los internautas la idea de emigración al territorio digital y acuña el término de “nativo digital” en contraposición al de “inmigrante digital”. Argumenta que los nativos son aquellos que han nacido después de la llegada de la red, por lo que han estado rodeados de tecnología, se sienten cómodos en los espacios virtuales y la manejan de manera muy natural. Los inmigrantes, por otro lado, son los que nacieron antes de la era digital, les tocó emigrar al país de internet y han tenido que aprender a utilizar las TIC. La metáfora de Prensky ha sido polémica ya que algunas de sus afirmaciones no están contrastadas con investigaciones rigurosas.

Existen otras metáforas, no tan populares pero sí relevantes; mencionamos algunas de las que presenta Cassany en este libro:

Residentes/Visitantes. Esta metáfora se basa en el comportamiento social de las personas en la red y no en el factor edad, como en la metáfora anterior. Los visitantes se caracterizan por conectase de vez en cuando para revisar su correo, para chatear o leer, pero prefieren la conversación cara a cara o las llamadas telefónicas; consideran que los amigos de verdad son aquellos con los cuales han tenido contacto físico, no podrían relacionarse con alguien que conocieran en la red ya que la interacción en línea les parece sospechosa; para ellos internet es diferente de la realidad. Los residentes, en cambio, se sienten cómodos dentro de la red tanto como en las relaciones presenciales; chatean, responden correos y realizan videoconferencias con la misma confianza como en las conversaciones cara a cara; para ellos no existe una diferencia entre las comunicaciones en línea o fuera de ella porque la red es una extensión de su realidad.

Consumidores/Productores. Los consumidores están interesados en lo que hay en la red, es decir, consumen información pero no hacen aportaciones. Curiosean en los perfiles de sus contactos pero es probable que el suyo tenga poca información; ven videos, escuchan música, buscan comentarios de sitios de interés pero no agregan ninguno. Los productores, por el contrario, tienen perfiles sociales actualizados y llenos, comparten su música, cuelgan fotos, presentaciones o textos, postean periódicamente en sus blogs, redes sociales y tuitean.

Web 2.0. El autor de este concepto es Tim O’Really (quien impulsa el movimiento de software libre). Utiliza esta cifra como metáfora para referirse a un cambio relevante que detectó en la manera como los internautas usaban la red: poco a poco se estaba pasando de una web en donde unos pocos eran los que producían los contenidos para la mayoría de los consumidores (lo que se llamó web 1.0), a otra en la que todos los internautas eran a la vez consumidores y productores (web 2.0). Este cambio fue posible debido a la creación de herramientas relativamente sencillas y gratuitas que nos permitían hacer blogs, compartir fotos o videos, construir una enciclopedia, relacionarnos en redes sociales, enviar mensajes y seguirse en Twitter. Lo que había sido exclusivo para los expertos se ponía ahora al alcance de millones de usuarios.

La letra digital y los superpoderes. Sería ingenuo pensar que saber manejar todas estas herramientas nos convierte en expertos en el manejo y uso de la tecnología de forma automática. Este conocimiento no surge de manera espontánea, el autor-lector digital requiere de ciertas habilidades implicadas también en la letra de tinta, por ejemplo, tener idea sobre los derechos de autor, cuestiones de informática, biblioteconomía, diseño, edición, entre otros. El aprender estos conocimientos y habilidades lleva tiempo, es un proceso lento que requiere cierto tipo de reflexión y maduración.

En esta primera parte se exploran también las particularidades que tiene la lectura y escritura digital en contraposición con las prácticas que conocemos en papel. Los primeros estudios sobre este tema buscaban las diferencias que había entre leer y escribir en impreso y en la red; se trataban aspectos como hipertextualidad, intertextualidad, multimodalidad, plurilingüismo y multiculturalidad, géneros electrónicos y virtualidad, entre otros. Para Cassany el cambio más trascendental es que ahora la lectura y la escritura ocurren en línea; al estar conectados podemos acceder a una gran cantidad de recursos que podemos aprovechar para construir significados de una manera más sofisticada y diferente.

La red ha tenido también un fuerte impacto en los usos escritos. Ha creado géneros textuales nuevos, como el chat, y ha reformulado algunos tradicionales como el diario personal hasta convertirlo en un discurso nuevo; ha creado formas de escrituras coloquiales (ideofonemáticas), como las utilizadas en los mensajes de celulares o la escritura simplificada que encontramos en los programas de mensajería instantánea; se han desarrollado recursos tecnológicos como ayuda a la lectura y escritura, tales como los correctores ortográficos, traductores o diccionarios; ha permitido la multiplicación y difusión de prácticas vernáculas que, anteriormente con el papel, quedaban confinadas a la vida privada y a una época en concreto de los jóvenes.

La segunda parte del libro está enfocada hacia el tema educativo. El autor retoma las iniciativas educativas y los curriculums oficiales que formulan contenidos de aprendizaje sobre la lectura y escritura en línea entre los jóvenes, así como las propuestas teóricas planteadas desde la psicopedagogía y las ciencias del lenguaje. Hace un repaso de los recursos más importantes que podemos encontrar en la red para leer, destaca sus ventajas y desventajas y propone algunas ideas para aprovechar mejor estos recursos; nos ofrece listas de recursos digitales gratuitos: diccionarios; traductores, software, y de otros recursos como webs institucionales, webs de editoriales, bibliotecas, literatura, webs individuales. Analiza también los recursos que nos ofrece la red para escribir, porque además de ser lectores también podemos convertirnos en escritores; la computadora como procesador de textos es una herramienta bastante útil, de igual forma podemos encontrar en la red gran variedad de recursos que nos facilitan la escritura, por ejemplo, correctores ortográficos, traductores en línea o corpus de texto.

En los últimos capítulos del libro el autor nos comparte algunas de sus experiencias acumuladas como docente a lo largo de los años en las asignaturas en línea que ha dado y también en las presenciales (en donde ha echado mano de las TIC y de los recursos que la red proporciona). Hace una descripción de los foros, blogs, wikis (una wiki es una web pública en donde varios autores colaboran en línea para escribir, corregir, ampliar y vincular contenidos), chat y chat social; nos explica estos recursos y da algunas ideas de cómo emplearlos como herramientas en el aula y sacarles provecho.

Quiero rescatar algunas ideas que nos da el autor para que veamos a la tecnología como una herramienta útil en nuestra práctica académica y así podamos convertir a la red en un aliado y no en un adversario. Cassany nos dice que la computadora nos ofrece la posibilidad de acceder a más datos, a comunicaciones más sofisticadas, pero lo que en verdad genera el aprendizaje y el conocimiento es la capacidad que tenga el aprendiz, el alumno, el usuario, el internauta de apropiarse de estas potencialidades y de convertirlas en herramientas básicas para su vida. Finalmente nos propone tener una actitud más positiva ante los cambios que vivimos; tenemos suerte de ser testigos de una revolución cultural, seremos de los pocos privilegiados en la historia de la humanidad que habremos vivido el antes y después de internet.

Por último, queremos notificar a los lectores que existe una versión en castellano del libro (en papel), pero únicamente en librerías españolas; para el caso de América Latina –por el momento– el libro sólo está disponible en formato digital.



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