El reto de la visibilidad. Las revistas en la Universidad Veracruzana

Édgar García Valencia

Resumen


¿Revistas científicas, de divulgación o institucionales? 

El hablar de las revistas en una universidad nos lleva primero al distingo de las publicaciones periódicas en aquellas que buscan informar sobre actividades oficiales, como un órgano de comunicación institucional y, por otro lado, a las que proponen debates, temas y problemáticas en su campo o revisan de manera sistemática avances y propuestas en sus disciplinas. A estas serán a las que me referiré. Nacieron casi a la par que las sociedades científicas, hacia la segunda mitad del siglo XVII, principalmente en Francia e Inglaterra (Mendoza y Paravic, 2006: 55). En México, las publicaciones científicas más antiguas son: Mercurio Volante (1772), que correspondería a lo que ahora conocemos como una revista de divulgación; y la Gaceta Médica de México (1864), auspiciada por la ahora Academia Nacional de Medicina, y a la que le correspondería el honor de ser el journal más antiguo de nuestro país que todavía circula. Por cierto, su publicación en línea http://gacetamedicademexico.com, se realiza bajo los estándares del acceso abierto, con licencias Creative Commons, con métricas de consulta y con el uso de un programa de gestión editorial. Nada mal para la evolución de una revista con más de 150 años de edad. 

Las revistas en la UV 

En la Universidad Veracruzana (UV), La Palabra y el Hombre (1957) tiene el honor de ser la revista que dio origen a la Editorial, junto con las colecciones de libros Ficción y Biblioteca. Antes de su nacimiento se editaron dos publicaciones periódicas: Uni-Ver (1948-1951) y Universidad Veracruzana (1952-1955), las cuales tendrían la función de un boletín institucional (Heredia, 2007), actividad que se retomó hasta la fundación de la Gaceta, en 1966 (Velasco Toro, 2014, p. 187). La Palabra y el Hombre surgió ‒y ha seguido en gran parte ese espíritu inicial‒ para mostrar el pensamiento contemporáneo, la literatura actual, las corrientes filosóficas, problemas de las ciencias sociales y, en la última década, un mayor énfasis en el arte contemporáneo y sus manifestaciones.  

La revista La Ciencia y el Hombre se creó en 1988 para complementar institucionalmente la tarea de divulgación. Sus diversos equipos editoriales han conseguido de manera ininterrumpida diversos avances hasta encontrar, en el último lustro, una propuesta editorial de gran atractivo y renovados impulsos por adecuar su formato y extensión de contenidos.  

No es el motivo enumerar todas las publicaciones periódicas que ha tenido la Universidad Veracruzana en los últimos sesenta años, pero es posible localizar sin dificultad los esfuerzos editoriales que, en esta materia, han puesto a la Universidad como un referente en diversas áreas del conocimiento y el arte.  

Actualmente, existen 28 revistas en la UV. Hasta finales de 2017 no existía alguna normativa o reglamento que pudiera plantear la integración de sus comités ni la manera básica de integrar una estructura e interacción con las entidades académicas que les dan soporte. Hasta hace tres años cada revista veía por sí sola la manera de sobrevivir y entender el mundo editorial; algunas con mayor suerte, otras con más recursos, otras con gran rotación en su personal de apoyo, muchas como resultado de esfuerzos individuales. Es a partir de que se norman bajo un reglamento común que la Dirección Editorial puede establecer un plan de apoyo que permita una mínima logística de crecimiento institucional. Se tiene una mayor comunicación, se organizan cursos de capacitación, se difunden buenas prácticas, se promueve y gestiona el uso de plataformas para disuadir el plagio, se consolida en un cosechador a 13 revistas (http://revistas.uv.mx) que tienen un mayor trabajo en el ámbito digital, y se incorporarán en el presente semestre a otras 15.  

De igual modo, se capacita a todas las revistas en el uso de un gestor editorial –el Open Journal System, que inicialmente había impulsado la Dirección de Bibliotecas– y se comienzan a utilizar los identificadores de objetos digitales (DOI), para garantizar la permanencia de los enlaces de los artículos, pues casi todas estas revistas están en línea.  

Los retos que enfrentan cada una de las revistas de la Universidad Veracruzana son enormes en cantidad y tiempo. Al seguir las recomendaciones de acceso abierto que introdujeron las reformas a las leyes de Educación, Ciencia y Tecnología en 2016, se ha preponderado esta forma de dar a conocer los contenidos de las revistas y de gran parte de las publicaciones académicas. 

Muy recientemente se ha comenzado a extender entre sus editores el uso del formato XML-JATS, lo cual permitirá diversas funcionalidades, entre ellas la preservación digital –de gran relevancia ante los ataques sufridos desde 2017 en varias plataformas OJS (MacGregor, 2017), y de manera reciente en América Latina–, la compatibilidad y exportación de formatos y la participación en índices de mayor relevancia, entre otras posibilidades. Lo anterior implica un gran avance en la publicación de revistas, pues es editar en digital para un mundo que así lo exige.  

Antes que aumentar el número de revistas es necesario que varias de ellas trabajen en su periodicidad, consoliden sus equipos editoriales y que las entidades académicas garanticen su permanencia y posibiliten su crecimiento. Las exigencias de ingreso y permanencia en muchos de los índices más importantes requiere este tipo de esfuerzos. 

Es indispensable establecer, también, el sistema de métricas bajo el cual se trabajará (Arévalo y Rueda, 2016), pues si bien el debate de seguir el factor de impacto o crear sus propios indicadores y clasificación para las publicaciones en América Latina (Vilchis y Lujano, 2017) es algo que lleva más de una década, no es posible trabajar al margen de cualquiera de estos sistemas de bibliometría. 

Lo debemos por los autores y los lectores de nuestras revistas y por la visibilidad de la ciencia escrita en español y desde México.


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Referencias


Arévalo-Guízar, G. y Rueda-Beltrán, M. (2016) Las revistas académicas: entre la evaluación y el cumplimiento de su función social. RELIEVE. Revista Electrónica de Investigación y Evaluación Educativa 22(1), 1-16.

Bartolache, J. Mercurio Volante. (1979). Biblioteca del Estudiante Universitario. México: UNAM.

Heredia, L. (2007). La Palabra y el Hombre, breve semblanza histórica. En Medio siglo de labor editorial universitaria en Veracruz (pp. 93-120). Xalapa: Universidad Veracruzana.

MacGregor, J. (2017). Regarding Recent OJS ‘Defacement’ Attacks. Public Knowledge Project, sec. News. https://pkp.sfu.ca/2017/04/12/regarding-recent-ojs-defacement-attacks.

Mendoza, S. y Paravic, T. (2006). Origen, clasificación y desafíos de las revistas científicas. Investigación y postgrado 21(1), 49-76.

Vasen, F. y Lujano, I. (2017). Sistemas nacionales de clasificación de revistas científicas en América Latina: tendencias recientes e implicaciones para la evaluación académica en ciencias sociales. Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales LXII 231, 198-228.

Velasco, J. (2014). Historia fractal de la vinculación universitaria. En Universidad Veracruzana, 70 años. Una iconografía (pp. 177-202). Xalapa: Universidad Veracruzana.




DOI: https://doi.org/10.25009/cpue.v0i31.2698

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